Por los viajes y mis idas a Grecia, casi todos los años tengo dos veranos, lo que me hace estar más expuesta al sol y la vida de playa que tanto amo. Por eso, aprendí (a tiempo) a mimar mi piel y cuidarla de la mejor manera.

A continuación, te comparto mi rutina de cuidado de la piel en el verano: cómo la preparo antes de la playa y cómo la cuido después, tanto durante el viaje como a la vuelta. ¡Espero que te sirva a vos también!

CUERPO

1- Protector solar

¡Obligatorio! Media hora antes de salir a la playa me aplico protector solar factor 50. Yo uso el Protect & Refresh de Nivea o el Sun Spray de Eucerín, en aerosol. Me gustan porque son secos y no se pegan a la ropa o el traje de baño.

Cuando estoy en la playa, después del agua o cada dos horas, uso Hawaiian Tropic Silk Hidratation factor 30. ¡Amo el perfume que me deja en la piel!

2- Crema hidratante

Después del mar y un día intenso de playa, siento (y veo) la piel mucho más seca por eso trato de no olvidarme de hidratarla antes de salir (o irme a dormir).

Mi preferida de este momento (que descubrí hace poquito pero que quiero que sea eterna) es la Creme de Corps de Kiehl´s con soja y miel: amo cómo huele y lo suavecita que me deja la piel.

3- Aceite de coco 

Tengo un frasco de 200 ml que compré en una naturista hace un montón y dura muchísimo. Para los viajes, recargo un envase de 50 ml con aplicador y lo llevo conmigo. El que tenés que comprar para la piel es el virgen, no el neutro.

Lo aplico en las plantas de los pies y en los talones cuando los tengo muy secos y también en las uñas de la manos y los pies después de sacarme el esmalte. ¡Me quedan divinas!

También, a veces, aplico unas gotitas en las piernas para darles más brillo.

CARA

1-Protector solar

También, ¡mega obligatorio! Yo uso factor 50 Ultra Light Daily UV Defense de Kiehls que no es aceitoso ni comedogénico (no va a provocarte imperfecciones u obstruirte los poros).

La verdad es que en la cara me olvido de reforzar la protección mientras estoy en la playa, por eso trato de acordarme de llevar siempre en el bolso de playa una versión de viaje de 30 ml que es ideal.

2- Protector labial

Algo que es clave y que muchas veces nos olvidamos de cuidar, es la piel de los labios. Es súper frágil y también se expone a los rayos de sol igual que la piel de la cara. Siempre llevo conmigo los protectores labiales de Nivea (¡tengo de todos los colores!).

Mis preferidos son el Nivea Sun con factor 30 de protección y el Soft Rosé (el rosa) o el Fruity Shine  que te suma un poquito de color cereza a los labios y queda súper natural.

3- Agua termal, mist o spray refrescante

Tengo que admitir que no sé si será agua termal o normal lo que hay dentro del envase, pero el efecto del spray en la cara me conquistó y siento que refresco la piel en la medida justa cuando estoy tomando sol o cuando salgo de ducharme y todavía está caliente.

El único que probé y que sigo usando ahora es el de La Roche Posay, para pieles sensibles con propiedades calmantes  y antioxidantes.

Otro tónico que amo y del que me hice muy fan (muy) es el Cactus Flower & Tibetan Ginseng Hydrating Mist de Kiehl´s. Contiene una mezcla de aceites esenciales y flores que purifica la piel, la refresca al instante y mejora la textura. Dato: ¡es ideal para llevarlo en el avión!

4- Agua micelar

Con el agua micelar y discos de algodón me limpio la cara después de la playa y antes de entrar a la ducha para sacar los restos de protector y suciedad y dejar la piel bien limpia.

Mi prefereida es la de Bioderma Sensibio H2O para pieles sensibles. No la consigo en Argentina asique siempre que viajo trato de traerme algunos de sus frascos de 250 ml.

También lo uso para desmaquillarme porque no me irrita los ojos ni la piel en general y creo que es el producto que mejor limpia por las moléculas de sus propiedades (las micelas) que actúan como un imán en la piel atrayendo la suciedad.

Mi obsesión beauty es pasarme la cantidad de discos de algodón que sean necesarios hasta que el último que pase esté bien blanco: recién ahí confío que la piel está completamente limpia.

5- Hidratante de ojos

Mi preferido de todos los tiempos es el Creamy Eye Treatment de Kiehl´s a base de palta.

Aplico una cantidad mínima con el dedo anular en el contorno de ojos con golpecitos suaves. Siempre lo hago después de bañarme por la noche o cuando me despierto.

EXTRA TIP

Para pieles rosáceas

En mi último viaje a Grecia descubrí una crema que me sirvió muchísimo para controlar la piel rosácea (que en realidad suele afectarme en invierno pero me sorprendió en pleno verano)

La que probé y me funcionó es Roséliane, de la marca francesa Uriage, con agua termal. Hay que aplicarla a la mañana y a la noche en las zonas afectadas (la consistencia es cremosa y de color rosa suave pero cuando la aplicás es súper ligera y se vuelve transparente una vez que está esparcida).

Para exfoliar los labios (y dar besos más ducles)

Otro de los hallazgos beauty de mi último viaje es un exfoliante de labios a base azúcar, miel y café de la marca australiana Franks. Viene en un potecito circular de 12 ml y huele tan rico que dan ganas de comerlo.

Tené en cuenta que esta rutina de cuidado de la piel es personal, en base a mi experiencia y mi tipo de piel.

Es ideal que puedas ir probando qué te funciona y qué no, que inviertas en productos de buena calidad y específicos para el cuidado de la piel y que, en caso de dudas, consultes con una médica dermatóloga para que pueda orientarte de manera profesional.

Cuidate y mimate la piel: ¡tiene que durarnos muchos años!