¿Estás lista para un súper road trip por una de las rutas costeras más famosas de Australia? En mi paso por Melbourne, no estaba planeada esta travesía en el itinerario y sin embargo fue una de las mejores sorpresas del viaje.

La Great Ocean Road abarca 240 km y va desde Torquay hasta Allansford y, como casi siempre bordea el mar, ¡preparate para las curvas!

A continuación te comparto mis imperdibles (incluyendo las paradas estratégicas del camino) y todos esos datos útiles que van a ayudarte a llegar mejor preparada. ¡Que lo disfrutes!

¿CUÁNTO TIEMPO NECESITO?

Mi recomendación, si contás con algunos días extra en tu itinerario, es que le dediques dos días completos así podés disfrutar más de cada parada y dormir una noche ahí.

Sino, podés madrugar (¡lo vale!) y salir a las 6 de la mañana para aprovechar el día.

Así vas a poder llegar a hacer las paradas más lindas hasta el punto final, los Doce Apósteles, que es uno de los highlights más impactantes (¡y famosos!) de esta travesía por la Great Ocean Road. ¡Así lo hice yo!

¿CÓMO LLEGAR?

Desde Melbourne alquilá un auto y calculá unas 3 horas y media de viaje aproximadamente hasta llegar al comienzo de la ruta costera.

Tenés que dirigirte siempre en dirección a Torquay: ¡el GPS va a guiarte perfecto!

Mi recomendación es que organices las paradas antes de salir a la aventura para aprovechar al máximo el tiempo.

La ida podés hacerla bordeando la costa para disfrutar las vistas panorámicas (y bajarte a sacar fotones) y la vuelta podés hacerla por la ruta interna que es un poco más directa y ágil.

¿QUÉ LLEVAR?

Si vas por el día, el viaje se te puede hacer un poco largo.

Armate un buen kit de road trip en el que no falte:

– agua

– chicles anti náuseas (los venden en las farmacias y son súper efectivos)

– frutas y tus snacks preferidos para el camino

– unas buena playlists de música en el teléfono

– cámara de fotos

– toalla y alguna muda de ropa por si te tentás con un chapuzón en el mar.

PARADAS OBLIGATORIAS

1BELLS BEACH: es la playa de los surfers, donde se hace el campeonato mundial de surf de Rip Curl. Si sos fan de las olas (¡y ni hablar del surf!), este es tu lugar.

Antes de bajar a conocer la playa, dale un vistazo desde arriba en los miradores del parking.

Seguro vas a cruzarte a varios surfers en acción: ¡es todo un espectáculo!

2Lorne: es una playa súper relajada y familiar, sin acantilados y mucha arena suave para descansar las piernas del viaje y relajarte sin hacer nada.

Si querés refrescarte con un chapuzón, es el lugar ideal para hacerlo.

Además, justo en frente de la playa cruzando la ruta costera, venden unos licuados naturales increíbles con todas las frutas y verduras que se te ocurran.

3Apollo Bay: un pueblito súper tranquilo, ideal para hacer la parada estratégica de almuerzo.

El mejor spot es Café 153, con un ambiente muy familiar y relajado. Todas las opciones con huevo y palta son riquísimas. Y seguro te tientes con algún postre para llevar y hacer más dulce el resto del camino.

4Gibson’s Steps: este lugar, desde mi punto de vista, fue uno de los más espectaculares.

No todos los viajeros lo advierten desde la ruta y vale la pena hacer un stop para explorarlo.

Es un conjunto de acantilados de rocas sobre la playa y forman parte de la primera parada del Parque Nacional Port Campbell.

Buscá más escaleras y bajá a la playa para ver los acantilados desde otra perspectiva. Además, la costa es inmensa y la sensación de estar en medio de ese paisaje tan exótico e imponente a la vez, es una experiencia para recordar con una sonrisa (y ese gusto a mar que tan bien hace).

5Los 12 Apóstoles: ¡lo mejor para el final!

También dentro del Parque Nacional Port Campbell, vas a encontrar una de las atracciones naturales más famosas de Australia.

Los 12 Apósteles son agrupaciones de agujas de piedra caliza que sobresalen del mar y que se fueron formando por la erosión a lo largo de los años.

Aunque se llaman “12” actualmente hay 9 agujas de piedras y todos los viajeros se desviven por encontrar las que faltan para completar el número que lleva su nombre oficial. ¡Yo sólo vi 9!

Si podés quedarte hasta el atardecer para verlo desde ahí, ni lo dudes. Vas a vivir uno de los espectáculos más lindos y vas a volver, no solo con fotones, sino feliz de haber sido protagonista de algo así.

La entrada a todo el parque es gratuita y, si te animás, podés contratar un vuelo en helicóptero y sobre volar los 12 Apóstoles.

Ahora si, es momento de pegar la vuelta y darle play a una buena lista de música para que el viaje de regreso no se haga tan largo. ¡A encarar la ruta con una sonrisa!