Algo que me preguntan muchísimo y que hace tiempo quiero compartirles es cómo me hago mis fotos en los viajes, esas fotos que parecen casuales pero no lo son, o en lugares muy turísticos sin que aparezca gente de fondo o destacando tu mejor perfil de una manera natural sin parecer ridícula ante la mirada de extraños.

Si no tengo la suerte de viajar con mi #Instagram Husband que me banca en todas las fotos que le pido cuando me creo top model (aunque tengo que admitir que taaaaanta paciencia no me tiene y siempre me amenaza con que sólo tengo 1 minuto, PERO saca fotones y hasta con el Iphone como las fotos de los girasoles que causaron sensación en Instagram).

Si no está a mi lado mi fotógrafa preferida, Mariana Carletti, que me saca unas FOTAZAS, o si no viajo con mi mamá que tiene una paciencia de oro y me saca las diez mil quinientas fotos que le pido con una sonrisa, tengo mis propios truquitos que aprendí a lo largo de los viajes que hice sola.

¡A continuación te comparto todos mis secretos para sacarte las mejores fotos en tus viajes!

1- FOTOS EN LA CALLE

SOFI STAVROU

¿CÓMO SAQUÉ ESTA FOTO? Estas fotos las saqué en medio de una callecita súper transitada de la isla de Mykonos. Me había obsesionado con esa puerta y quería mi foto en ese spot, no en otro. Lo primero que hice fue probar si había buena luz sacándome una selfie con mi cámara réflex.

Una vez chequeada la luz, fui a buscar a la vereda de enfrente (las calles en las islas son angostas, por lo cual no había mucha distancia) algún lugar firme y plano donde pudiera apoyar la cámara y configurarla en modo automático. El modo automático de la cámara es un GRAN aliado cuando viajás sola, yo lo uso muchísimo y gracias a eso tengo un montón de fotos de este estilo.

Desde ahí, aunque pasaba la gente, ubiqué la cámara en una especie de pilar de piedra y fijé el lente en dirección a donde quería disparar la foto (siempre tratá que quede lo más centrado posible y hace foco en algún objeto o detalle para que la imagen no salga desenfocada).

Configuré la cámara en modo automático con 10 disparos seguidos para que me diera tiempo de probar diferentes perfiles o salvar alguna foto si llegaba a cruzarse una persona (¡de hecho se cruzaron muchísimas!).

Una vez que empieza la cuenta regresiva para el disparo de la foto, ¡es momento de correr! Y acá es donde no tenés que tener vergüenza y divertirte con vos misma sin que te importe lo que piense la gente que te pueda ver. Seguramente tengas que probar con varios intentos, pero te aseguro que con la función de 10 disparos vas a lograr alguna buena.

¿Y sabés qué? La última foto, la que estoy sonriendo, casualmente fue un gesto a una persona muy amable que me preguntó si podía pasar o esperaba. Mientras le agradecía le sonreí y la cámara estaba disparando en automático asique, sin quererlo, logré una de mis fotos preferidas de ese rincón de la isla.

2- FOTOS DE ESPALDA

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¿CÓMO SAQUÉ ESTA FOTO? Esta foto creo que es una de mis preferidas de mis fotos en Grecia. Es en Folegandros, una isla muy especial para mi, y fue la foto de apertura de mi nota de Viajeterapia para OHLALÁ! 

La realidad es que no fue muy planeada y fue lograda con un sólo disparo. Este rincón de la isla era uno de mis favoritos al que subía cada atardecer para ver la caída del sol. En el camino había un acantilado en el que siempre me gustaba detenerme un ratito para asomarme a ver el mar desde la altura. Me acuerdo que pensé, qué lindo sería tener una foto acá.

Entonces no lo dudé: al primer viajero que apareció y que empezó a sacar fotos desde donde estaba parada, le ofrecí sacarle una a él y le encantó. Y, como entre los viajeros la amabilidad y complicidad es algo constante, él me ofreció sacarme una mí también. Y acá de nuevo, vergüenza aparte, le dije en inglés que me iba a poner de espaldas y que él sacara la foto cuando abriera los brazos.

Sé que puede sonar algo intenso, pero te juro que después agradecés haberte animado a pedir la foto que querías porque te queda un recuerdo súper lindo y tal como lo imaginabas recordar en tu cabeza.

3- FOTOS EN EL MAR

SOFI STAVROU EN GRECIA

¿CÓMO SAQUÉ ESTA FOTO? Aunque parece un imposible tener fotos dentro del agua cuando viajás sola, siendo un poco caradura podés lograrlo. Es que no quería irme sin una foto en ese mar increíble de la isla de Milos en mi segundo paso por este pedacito de paraíso. 

La cuestión es que estaba en un barco con mucha gente haciendo el recorrido completo a la isla y visitando playas secretas a las que se llega sólo por agua. La cámara la tuve la mayor parte del tiempo adentro del bolso y la realidad es que todos los que estaban a bordo se la pasaban saltando al mar, buceando o explorando cuevas. Yo también lo disfruté a lo grande y es por eso que quería retratar alguno de esos momentos.

El problema es que ya le había pedido algunas fotos al capitán del barco pero no tuve suerte: todas salían movidas, con sombras y mal enfocadas. Asique no me rendí y le pedí a uno de los viajeros que se la pasaba bastante en cubierta leyendo y sacando sus fotos, si podía tomarme algunas fotos a mí mientras me zambullía en el mar.

Antes de darle la cámara, y esto es clave, la configuré en la función que quería acorde a la luz del momento y le pedí si podía disparar varias veces. Acordate siempre de pedir estos favores con una sonrisa y a modo de sugerencia y no como una orden. ¡Vas a sorprenderte con la buena onda de otros viajeros!

4- FOTOS «CASUALES»

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¿CÓMO SAQUÉ ESTA FOTO? Esta foto es en una calle peatonal de la ciudad de Atenas y la ventaja es que, como es una calle escondida, pasa muy poca gente. Estos son los lugares que tenés que aprovechar para practicar tus fotos en automático y, si todavía sos algo tímida para posar, es ideal para probar diferentes poses ya que nadie te va a ver.

El truco de esta foto fue armarme un trípode casero para sostener la cámara. ¿Cómo lo hice? Con mis mejores compañeros de ruta, los libros, y algunas bolsas de compras de ropa (¡guilty pleasure!).

Del lado de enfrente había un tacho de basura pero necesitaba algo más de altura para lograr la foto deseada, asique aproveché el bulto de las bolsas de mis compras de ropa y las apilé lo más firme posible. En la punta, para darle estabilidad a la cámara y no perderla en el intento, puse un libro y mi diario de viaje de tapa dura (¡clave!).

Aunque parezca que todo esto me llevó una eternidad, fueron sólo un par de minutos. ¡Todo es cuestión de ponerle un poco de creatividad!

Ya sabés, además de ser un gran compañero de viaje, el libro puede ser un aliado para sacar tus mejores fotos.

5- FOTOS INCREÍBLES

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¿CÓMO SAQUÉ ESTA FOTO? Esta foto fue un antes y un después en mi Instagram personal. Es de hace 5 años, en la isla de Zakynthos, y la publiqué esa noche cuando volví a mi hotel.

Al ratito de subirla estaba tan cansada que me fui a dormir. En esa época recién arrancaba Instagram y tenía sólo 100 seguidores: cuando me desperté al día siguiente y agarré el teléfono pensé que me lo habían hackeado, tenía miles de notificaciones y la foto era una locura de likes y comentarios que para ese momento era algo muy fuera de lo común. Finalmente descubrí que la famosa cuenta de Earth Pix había likeado y comentado mi foto y eso la hizo viral (¡hasta la comentó Miss Rusia! Obvio que yo ni enterada, pero mis amigas sí y me hicieron reír mucho con el detalle).  Mi cuenta personal de 100 seguidores pasó a tener 1000 de una noche a la mañana.

Anécdota aparte, esta foto fue sacada con mi Iphone de ese momento (si mal no recuerdo era el 4) y tenía muy poco tiempo porque estaba en una excursión contratada y el bus estaba a punto de irse.

Le pedí a un turista estadounidense si podía sacarme una foto ahí y le señalé con el dedo el borde del precipicio. Me dijo que si me caía mientras me sacaba la foto iba a venderla a los diarios. Entre risas y un poco de miedo por su comentario, me senté en la roca que había elegido y le pedí si podía inclinar un poco el teléfono para lograr mejor altura.

Este es otro de mis trucos: jugar a ser la directora de arte de mis propias fotos. Siempre que sea rápido y no le hagas perder tiempo a quien te está haciendo el favor, no tiene nada de malo decirle exactamente cómo querés la foto. Hay veces que hasta me paro en el lugar que necesito y le indico si puede tomarla desde ese mismo lugar.

No tengas miedo de preguntar, de perder la vergüenza, de animarte a posar y de divertirte mientras creás los que van a ser  los mejores recuerdos en fotos de tus viajes.