Si estás en Sydney, te obligo a dedicarle un día completo Bondi Beach, una de las playas más famosas de Australia, ¡y del mundo!

Soy de las que necesitan que los destinos que visito tengan mar (y si se puede hacer playa, mucho mejor) por eso la escapada a Bondi fue uno de los planes que más disfruté durante mis días en Sydney. Cuánto más linda es la vida al lado mar, ¿no? Se respira otro aire: más fresco, más alegre, más profundo.

¿La mejor parte? Desde la ciudad, estás a sólo 45 minutos en bus. ¡Programón! Desde el centro, podés tomar el bus 380 o el 333 y bajarte en la avenida que bordea la costa.

Ponete el despertador y levantate temprano porque al día de playa ¡hay que aprovecharlo desde que sale el sol!

1- DESAYUNO EN PREACH CAFÉ

Empezá el día con mucha energía y dándote el gusto con un súper desayuno en Preach Café (mi preferido). Es ideal llegar temprano porque cerca del mediodía ya es bastante ruidoso, pero el menú y el tamaño de sus porciones lo valen.

Te recomiendo los pancakes con miel, banana, frutas y yogurt. Acompañalo con un smoothie verde o un café en taza XL. ¡Energía asegurada!

2- LA PLAYA 

¿Hay algo más placentero que acostarte sobre la arena, sentir el sol tibio en la cara, escuchar el ruido del mar de fondo y no tener ninguna preocupación dando vueltas en la cabeza? Así te recibe la playa de Bondi.

A pesar de ser un spot playero súper concurrido, tanto por viajeros como por los surfers locales que van en búsqueda de sus mejores olas, el ambiente te invita a relajarte y contagiarte de esa buena vibra que se respira en sus calles y su playa de kilómetros de arena.

No hace falta que lleves reposeras ni sombrillas; podés alquilarlas en la playa. Si te olvidaste las toallas, ¡también!

3- LA CAMINATA POR COOGEE COASTAL WALK

En la punta derecha de la playa vas a encontrar el Coogee Coastal Walk, un sendero entre rocas y árboles que rodea la costa de Bondi. Vas a cruzarte con los más fitness, corriendo a todo ritmo, con familias, parejas, locales paseando a sus perros, fotógrafos y hasta algún artista pintando el paisaje.

Asegurate de llegar hasta el final del circuito así das la vuelta a la playa y te encontráis con las vistas que hay del otro lado.

Es un paseo súper lindo para disfrutar de las vistas y de una buena caminata con aire salado. ¡A respirar profundo!

4- ALMUERZO EN LUSH

Sabemos que el mar, da hambre ¡y mucho! Cuando empiece a hacerte ruido la panza, ponete las ojotas y andá directo a Lush on Bondi, uno de los paradores más concurridos, justo en frente de la Lifeguard House.

Mi recomendación es que aproveches el servicio de take away que ofrecen y ¡te lleves el almuerzo a la playa! Los precios son súper accesibles, teniendo en cuenta los valores australianos, y la calidad de la comida es excelente.

Dato: hay ensalada griega y es riquísima. Los ingredientes son frescos, el queso feta es muy parecido al de Grecia y todo está hecho en el momento.

5- BONDI ICEBERGS CLUB

Este club de natación es un clásico de la zona desde 1929 y su pileta con agua de mar se convirtió en un ícono de Bondi Beach que no tardó en vitalizares cuando explotó el boom de Instagram en el mundo online.

La pileta más famosa de Australia es concurrida por nadadores profesionales, pero si querés darte el gusto de un chapuzón o unos largos vos también, podés pagar una entrada de 7 dólares que incluye el acceso al sauna y las duchas.

También hay clases de yoga, un museo y un bar. ¿Te copa? ¡Está abierta todo el año!

6- EL HELADO DE ANITA

¿Hace falta que explique por qué? Los helados de Anita son un must de Bondi Beach y probarlos en todo una experiencia para los sentidos.

Vas a encontrar los sabores clásicos y otros más gourmet como peras al vino, chocolate belga o pavlova, entre otros. Además tenés opciones veganas y hasta con yogurth. ¡Todo es SÚPER tentador!

7- LAS TIENDAS LOCALES

¡Vas a encontrar un montón! Te recomiendo alejarte de la avenida principal y recorrer las calles internas para descubrir las marcas locales y elegir tus preferidas.

Una de mis favoritas que encontré caminando barrio adentro, es Orchard: una tienda natural con productos orgánicos, ayurvédicos y botánicos. Hay desde jugos hasta velas y alquimias en frascos para respirar mejor, para protegerte contra la mala energía o curar dolores. ¡Me encanta descubrir nuevos conceptos y explorar otros universos!