Para Revista OHLALÁ!

Durante 7 años, Melbourne ocupó el puesto número 1 en el ranking de las mejores ciudades del mundo para vivir según The Economist. Este año, quedó en segundo lugar por solo por una diferencia del 0,7%. Pero eso no quiere decir que esta ciudad cosmopolita con más de 4 millones de habitantes no siga recibiendo a sus viajeros con la misma calidad (y elegancia) de siempre.

Melbourne es la capital cultural de Australia y en cualquiera de sus pasadizos céntricos (¡hay muchísimos!) vas a encontrar algo interesante para ver o hacer: desde una muestra de arte intervenida en vivo por sus propios artistas hasta algún nuevo bar temático que solo conocen algunos locales.

Ubicada en el corazón del estado de Victoria y a orillas del río Yarra, esta ciudad de espíritu joven, (y algo hipster) va a sorprenderte con su carta gastronómica que fusiona sabores de diferentes lugares del mundo (¡prepará el paladar!) y su oferta cultural que incluye desde museos excéntricos y sofisticados hasta mercados callejeros con productos orgánicos y prendas vintage.

Para explorarla, te proponemos un recorrido de 10 pasos (para los días que le destines a tu itinerario) que te lleva a vivir la esencia de la ciudad desde diferentes perspectivas, estilos y sensaciones.

Paso 1: Mirá la ciudad en perspectiva

El Santuario de la Memoria (conocido como “Shine of remembrace”) es un monumento en honor a los hombres y mujeres de Australia que sirvieron en la Primera Guerra Mundial. Ahí mismo es donde celebran el Día del Recuerdo cada 11 de noviembre y a las 11 horas es el momento en el que un rayo de sol se filtra por una abertura del techo para iluminar la palabra “amor” que está grabada en la piedra. Después del recorrido por su parque y el predio ceremonial, subí a la terraza del santuario para sorprenderte con las vistas de la ciudad y la tranquilidad de este centro histórico.

Para palpitar la ciudad desde un ángulo más vibrante y ecléctico visitá Federation Square, la plaza cultural que es punto de encuentro y reunión de locales y viajeros. Acá vas a encontrar, entre muchos otros planazos, el Ian Potter Center, el museo público de arte más antiguo de Australia.

Paso 2: Explorá los (mejores) pasadizos callejeros

Melbourne es famosa por contar con calles empedradas que a primera vista parecen sin salida pero conducen a lugares sorprendentes. Una de las más populares es Hosier Lane, un callejón de arte urbano intervenido por artistas locales e internacionales. Dentro de uno de los murales intervenido con graffitis, está MoVida, un bar de tapas que tiene toda la onda.

Otros callejones que no podés perderte son Centre Place, con sus bares, boutiques y street artentre adoquines azules y algunos músicos de turno y Royal Arcade, que a diferencia de los demás, este pasadizo es cerrado con techos altos y un piso de ajedrez. Es el más antiguo de Melbourne y el más buscado para tentarte con su famosos chocolates de Koko Black.

Paso 3:  Almorzá rico (y sano)

 En Matcha Milky Bar vas a querer probar todos los platos veggies de su carta plant-based. Todo (absolutamente todo) es instagrameable y tan sano como riquísimo: desde los spaghetti a base de spirulina hasta los pancakes ¡verdes! hechos con matcha. Otra opción irresistible para la hora del almuerzo, es Archie en donde las combinaciones con palta y huevo son un musty el café latte es una obra de arte.

Paso 4: Recorré Fitz Roy, el barrio más hipster

Es el paraíso de los bares con rooftops y los smoothies orgánicos, de las boutiques con objetos de diseño único y de los negocios con prendas vintage. Tomate el tranvía y llegá con tiempo para dedicarle una tarde completa a este recorrido hipster. No te pierdas los productos frescos de Alimentari y los objetos originales de Wilkins & Kent: ¡vas a querer llevarte todos!

Paso: 5 Despertá los sentidos en el Jardín Botánico

Las 36 hectáreas y las más de 8500 especies del Royal Botanic Garden transforman en una experiencia sensorial el recorrido de cualquier viajero. Hay visitas guiadas gratuitas, cine al aire libre, ciclos de poesía y hasta paseos por el patrimonio aborigen de la mano de un guía indígena.

Paso 6:  Hacé las compras en Queen Victoria Market

Un mercado al aire libre con más de 600 puestos en donde podés encontrar desde productos frescos de campo y huertas orgánicas hasta los souvenirstípicos de la ciudad para llevarte de regalo. Acá es donde varios de los chefs de Melbourne vienen a buscar los ingredientes para sus propios platos. La entrada es gratuita y abre todos los días menos los lunes y miércoles. Durante el verano también abre de noche y podés comer algo al paso en alguno de sus puestos ambulantes.

Paso 7: Tomate un buen café (y un tiempo para vos)

En Melbourne hay cientos de cafecitos tentadores con sus mesas en la calle, en la terraza o puertas adentro en espacios que despiertan la creatividad. Está bueno hacer un stop en el itinerario para ponerte al día con tu diario de viaje, leer un libro u observar a la gente local. Uno de mis preferidos es Collective Espresso: podés pedir tu café con leche de soja o de almendras y acompañarlo con una porción de budín bañado en chocolate y pistachos. 

Paso 8:  Escapate a la playa de St. Kilda

A sólo 6 kilómetros del centro y en tranvía, podés llegar a esta playa  de arena extensa y disfrutar de los deportes y actividades al aire que organiza la municipalidad ahí mismo. Sobre Fitzroy, la calle principal, vas a encontrar además cafecitos, bares y tiendas locales.

Paso 9: Visitá la Galería Nacional de Victoria      

El NGV (National Gallery of Victoria) es museo y galería de arte y es el más grande de Australia. Tanto su arquitectura como sus exhibiciones son admirables y es el espacio cultural más visitado del país. En su web podés chequear los eventos y las muestras programadas:www.ngv.vic.gov.au¡No te vaya sin pasar por su shop boutique!

Paso 10: Reservá una mesa para una cena fusión

En Melbourne las ofertas gastronómicas fusionan los sabores del mundo y vas a tentarte con un montón de restaurantes emergentes que dan que hablar: Coda, Chin Chin, Meatballs, Merchant y Attica son solo algunos de los mejores de la lista con platos clásicos, excéntricos, suaves, picantes, abundantes o en pequeños pasos según el estilo y la influencia internacional de cada uno. Eso sí, acordate de hacer reserva porque a la noche son súper concurridos.

Antes de viajar, no te olvides de chequear el calendario de eventos culturales para no perderte ningún programa copado durante tu visita.

¡ROADTRIP POR LA GREAT OCEAN ROAD!

Si disponés de uno o dos días más en tu itinerario no dudes a aventurarte en un roadtrip por una de las rutas más famosas de Autralia.